Alimentos vivos: templo de huéspedes indispensables

This is an article in Spanish about the role of diet, nutrition and microbiota. We are working on an English version that will be available soon.

Autor: Dra. Jimena Ricatti para Estudio Crudo, clickea aquí para ver la publicación original.

Ilustración: Pablo D’alio para Estudio Crudo.

Últimamente, por distintos medios se empezó a viralizar el tema de la flora intestinal, y hay muchas personas que se estarán preguntando si se trata de una moda que “vuelve”, y otra vez van a estallar los desafíos probióticos o si realmente hay algo nuevo al respecto, algo que verdaderamente valga la pena saber. Lo cierto es que algo está pasando, algo que surgió de la manera más inesperada.

Durante los últimos 50 años la industria alimentaria creció exponencialmente, y ese crecimiento fue de la mano con el aumento del número de personas que padecen obesidad y sus consecuencias. Eso es parte del precio que pagamos al creer que ahorramos tiempo fuera de la cocina, dejando que un conjunto de empresas decidan lo que tenemos que comer.

La otra cara de esta historia es la ciencia, que funciona un poco en base a la demanda, es decir, si hay una epidemia de obesidad, va a ser altamente probable que distintos grupos de investigación puedan comenzar a investigar ese tema “prioritario”. En parte, gracias al efecto colateral producido por la industria alimentaria, los investigadores comenzaron a analizar la situación y descubrieron que una de las causas que hacía que una persona aumente significativamente de peso, estaba en su flora intestinal.

La flora intestinal o microbiota es un conjunto de microorganismos, sobre todo distintos tipos de bacterias, que viven principalmente en la pared mucosa del colon. Es una relación donde hay ayuda mutua, la pared del colon tiene las condiciones perfectas para que los microorganismos puedan vivir, y a su vez éstos ayudan a las células de la mucosa del colon a funcionar. Precisamente, son esas mismas bacterias las que realizan una parte de la digestión que nuestro cuerpo no puede hacer, por no tener la maquinaria enzimática necesaria. Por lo tanto, la comunión del cuerpo humano con las bacterias es indispensable para que nuestros sistemas puedan cumplir normalmente con sus funciones fisiológicas.

Las investigaciones que estudiaron la epidemia actual de obesidad, permitieron recientemente identificar lo que ocurre cuando comemos alimentos tratados con químicos, que fueron sometidos a condiciones extremas durante el transporte y almacenamiento, alimentos ultraprocesados e irreconocibles, en todos esos casos estamos atacando y lentamente erradicando esa flora intestinal indispensable. Esto lleva a un desbalance funcional del cuerpo que se evidencia por medio de la enfermedad, como por ejemplo la obesidad.

Todo este re-descubrimiento del rol que tiene la microbiota y de cómo la dieta inadecuada puede afectarla, marca un cambio profundo en el paradigma de la alimentación actual. Estamos viviendo en este preciso momento un despertar colectivo a una nueva forma de alimentación, estamos volviendo a aprender a cocinar con nuestras manos, y a dejarnos beneficiar por alimentos más naturales y vivos .